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DIEZ SECRETOS DE LA ESTACIÓN GRAND CENTRAL DE NUEVA YORK

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Al año circulan aproximadamente 750.000 personas por la Estación Central de trenes de Nueva York; si bien es cierto que es una de las vías primarias de la ciudad, también es uno de los trabajos de arquitectura e historia más impresionantes que puedes encontrar.

Estos son algunos datos que seguro no sabías:

Ha sido reconstruida varias veces

La construcción actual no es la original, de hecho, es la tercera versión de la central. La primera era conocida como “Grand Central Depot” y fue hecha en 1871, debido al rápido crecimiento de la población fue demolida en 1900. Su reemplazo se llamó “Grand Central Station”, sin embargo, el diseño tenía muchas fallas que afectaban la circulación de los trenes, por lo que en 1905 fue demolida nuevamente.

El techo está al reves

La impresionante pintura de las constelaciones que se encuentra en el techo de Main Concourse no fue pintado como se esperaba y no se dieron cuenta hasta que habían terminado.  Sin embargo, la familia Vanderbilt (los constructores de la estación) aseguró que fue hecho a propósito ya que lo según tenían en mente, era representar la constelación desde una perspectiva celestial y no terrenal.

Los nazis intentaron atacarla

Cuando la última versión de la estación fue construida, los encargados querían agregar una fuente de energía que estuviera debajo del lugar, la cual era conocida como “M42” y tenía una capacidad para transferir hasta 11.000 voltios. Esto fue una gran ventaja durante la Segunda Guerra Mundial ya que los Estados Unidos podían desplazar sus tropa y artillería sin impedimentos. Desafortunadamente, un espía alemán que trabajaba en la estación, le informó a Hitler acerca de la fuente de poder y mandó un ejercito a mitad de la noche para destruirla. Al final, la guardia costera los descubrió y pudo detenerlos.

Hay una vía secreta

Otro de los grandes secretos de la terminal, es la vía para trenes escondida en las profundidades. Inicialmente fue construida para transportar a la gente adinerada y famosa, hacia el hotel Waldorf Astoria Hotel.

Alguna vez albergó un cine

Era en la vía número 17 donde se encontraba un negocio más de la ciudad de Nueva York. Este cine abrió sus puerta en 1937 y tenía butacas para 242 personas que disfrutaban de algunos cortometrajes como documentales y caricaturas. Fue en 1967 que cerró sus puertas y dio paso a los distintas tiendas que actualmente se encuentran.

Los neoyorquinos aman fumar

Alguna vez hubo una época en la que fumar en espacios públicos era completamente aceptado, prueba de ello se encuentra en el techo de Main Concourse. En 1998, la estación fue sometida a un proyecto de restauración y mientras mucho creían que lo oscuro del techo era producto del polvo acumulado, los estudios revelaron que en su mayoría, esas manchas estaban compuestas por un 70 por ciento de nicotina.

Donald Trump fue dueño de las canchas de tenis

Quizá lo que más te impresiona es que existan canchas de tenis dentro de una estación de trenes. El lugar es conocido como Vanderbilt Tennis Club y fue construido en 1960; actualmente esta abierto al público en general. Y sí, en algún punto Trump fue el dueño.

La central casi fue demolida una vez más

A inicios de los años 50, algunos inversionistas planearon tirar la estación para darle paso a lo que se esperaba fuera el rascacielos más grande del mundo. Era un edificio de 80 pisos de alto y con estilo futurista, afortunadamente el proyecto fue abandonado debido a sus altos costos.

La acustica es perfecta

Bueno, no precisamente en todo el lugar pero justo afuera de Grand Central Oyster Beach, en el punto más bajo en el que se encuentran cuatro arcos con el techo curveado, las personas pueden susurrar y serán oídas. Así es como funciona: si una persona se para justo en la esquina y la otra se va a la esquina opuesta, sin importar la distancia de más de 50 pies, ambos escucharan lo que dicen sin mayor problema gracias al efecto acústico del diseño.

Hay una joya de más de 10 millones a plena vista

En la parte de arriba de la cabina de información en el centro de la estación, se encuentra un reloj de cuatro caras hecho de precioso ópalo que esta valuado entre 10 y 20 millones de dólares.

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